Luisa Rozúa vino al mundo en una tahona de Láchar.
Desde su tierna infancia ya sintió la llamada del arte, empezando a utilizar los carbones que quedaban esparcidos por el suelo después de caldear el horno moruno, para hacer sus primeros dibujos sobre papel de estraza, desde su niñez mantiene una inquietud por la investigación de nuevas formas para materializar sus obras. Hacia los seis años se le ocurrió mezclar carbón machacado con aceites usados obteniendo una amalgama parecida a la pintura de óleo con la que conseguía unos dibujos sobre arpillera y sacos de yute que aún hoy conserva. Ya en la escuela conoció los lápices de colores y las acuarelas destacando entre sus compañeros, a los once años un buen amigo pintor le dio a conocer la técnica del óleo siendo estos sus principios pictóricos. A partir de entonces no deja de pintar ni de investigar las distintas técnicas, acuarelas, pastel, acrílicos, etc., creando su propio sistema y aportando un nuevo estilo de plasmar las formas. En su haber cuenta con numerosas exposiciones por distintas provincias de nuestra piel de toro, reconociéndosele, tanto por críticos como por catedráticos de arte, su aportación, creando escuela, con su actual método autodidacta. Dentro de las facetas artísticas Luisa Rozua, destaca también en los fogones, dirigiendo el restaurante junto a su marido en Alfacar. Siendo su cocina una de las más acreditadas de Granada. ver galería
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